Respiración profunda consciente
La respiración profunda consciente es una práctica sencilla pero poderosa para revitalizar cuerpo y mente en momentos en los que sientes que tu energía se apaga o que la fatiga te invade. Es ideal para recargar las pilas a mitad del día, después de una jornada intensa o antes de comenzar una actividad importante.

Una respiración consciente puede cambiar tu día, tu energía y tu enfoque.
Energía y vitalidad al instante
¿Cómo practicarla?
Encuentra una postura cómoda: Siéntate o párate con la espalda recta pero relajada, permitiendo que el pecho se abra ligeramente.
Coloca una mano sobre el abdomen y otra sobre el pecho: Esto te ayudará a tomar conciencia de cómo entra y sale el aire de tu cuerpo.
Inhala profundamente por la nariz durante 4 segundos, permitiendo que el abdomen se expanda primero (no el pecho).
Sostén el aire durante 2 segundos, disfrutando de la sensación de plenitud.
Exhala lentamente por la boca durante 6 segundos, sintiendo cómo se libera la tensión y se vacía el abdomen.
Repite este ciclo de respiración entre 5 y 10 veces, de manera pausada y consciente.
Tip extra: Imagina que cada inhalación lleva energía fresca a cada célula de tu cuerpo, y cada exhalación se lleva el cansancio y la pesadez.
Con sólo unos minutos de práctica, notarás un aumento en tu nivel de energía, mayor claridad mental y una sensación de bienestar general.